ARQUITECTURA
Arquitectura Colonial,Militar y Religiosa
El centro histórico de la ciudad de Campeche es uno de los más hermosos del país y en él se encuentra los más representativo de la época colonial en cada una de las casas que con su sobria belleza en sus fachadas, vistosos portones y señoriales ventanales son únicas en el sureste. La arquitectura de los tiempos de la colonia y períodos subsecuentes representan más de 452 años del trabajo, con edificios religiosos como la Catedral esbeltas torres que se yerguen majestuosas y rematadas en forma de corona enmarcan su fachada. En su interior se pueden apreciar esculturas religiosas como el Santo Entierro, Cristo que se encuentra cubierto por una estructura de vidrio y plata repujada.
Son diversas las historias que existen en torno a las iglesias de la ciudad. Por ejemplo, en el templo de San Román, cuya construcción data del siglo XVI, se encuentra el Cristo Negro de San Román; se le conoce así porque está hecho de ébano negro y los campechanos lo veneran con gran devoción. A él se le atribuyen toda una serie de milagros y leyendas, la más destacada cuenta que en una ocasión iba ser cambiado de templo y, negándose a salir, aumentó los brazos lo suficiente como para impedir su paso por la puerta de la Iglesia.
Al recorrer la ciudad uno puede visitar el barrio de San Francisco con su bella plazuela y su majestuosa Iglesia, el lugar donde se edificó esta iglesia es el sitio donde se dieron oficios católicos por primera vez en tierra firme de América existiendo un columna de le época colonial que lo acredita; además de que en ella se bautizó al nieto de Hernán Cortés.
Otra iglesia que llama la atención, es la iglesia de San Francisquito con vigas en el techo y cinco altares con retablos tallados en madera y estilos barrocos salomónicos y estípete que resultan agradables a la vista, o en la iglesia del Dulce Nombre de Jesús con muros almenados y portada de medio punto.
Otros sitios que se pueden visitar son la Casa de Teniente de Rey en donde se pueden observar exposiciones permanentes de piezas prehispánicas y coloniales del siglo XIX y XX.
También la Alameda, muestra de la arquitectura civil porfiriana destaca por sus arcos invertidos y por encontrarse en una extensa zona arbolada, o el Archivo Estatal cuyo edificio guarda gran parte de la historia de la ciudad.
Las murallas de Campeche son testimonio de la época colonial que revive y se respira a cada paso por las calles de la Ciudad.
Hoy, en la ya famosa Puerta de Tierra, uno de los cuatro accesos que tenía el recinto amurallado y que aún se conserva, tiene lugar el espectáculo de luz y sonido titulado “El Lugar del Sol” en traducción simultanea en los idiomas español, francés e inglés y en donde se cuentan narraciones sobre la historia de Campeche, se realizan representaciones de antiguas batallas piratas, se presentan los documentales “Fortificaciones y Piratas”, “Un Paseo por Campeche a principios del siglo”, se puede disfrutar de un paseo por el “Paso de Ronda”, conocer una ambientación del siglo XVII en el Baluarte de San Juan donde aparece el “Espíritu del Pirata” y disfrutar de coloridas estampas folcklóricas.
Igual de representativa es la Puerta de Mar, reconstruida en tiempos cercanos y que hoy evoca viejos recuerdos de cuando salían a través de ellas maderas preciosas que eran llevadas a España como: el cedro, la caoba, y el famoso palo de tinte o chico zapote, utilizado para teñir ropa y objetos.
El Fuerte de San Miguel, hoy museo. es otra muestra de los sistemas defensivos creados para proteger la ciudad contra los ataques piratas, ya que conserva su foso, puente levadizo, atalayas y cañones. En su interior se exhiben piezas de la época prehispánica como las famosas mascaras de jade encontradas en la Zona Arqueológica de Calakmul y piezas coloniales.
En contraparte y sobre el cerro de Bellavista se encuentra el Fuerte de San José, construido con el mismo fin y características que el de San Miguel, tiene una magnífica vista de la ciudad y el mar, funciona como Museo de barcos a escala y armas usadas en la época colonial. En el lado opuesto existe un mirador con una imponente estátua de Don Benito Júarez Benemérito de las Américas.
Existen otras fortificaciones militares que conforman la ciudad amurallada y que actualmente se utilizan como museos, como el Baluarte de la Soledad también conocido como museo de la escultura maya, el de San Carlos o museo gráfico de la ciudad, otros son centros de información turística y venta de artesanías como el baluarte de Santa Rosa y el de San Pedro, de igual forma existe el baluarte de Santiago reconstruido hace algunos años y en cuyo interior se mantiene un jardín botánico con más de 150 especies de flora en su mayoría representativa de la región.
Entre otros atractivos turísticos, está el Instituto Campechano que tiene como anexo al Ex Templo de San José, muestra representativa del barróco talaveresco y que funcionó como Iglesia y Escuela de la Orden Religiosa de los Jesuítas quienes estuvieron en Campeche en el siglo XVII; la Mansión Carvajal, el teatro Francisco de Paula Toro con sus hermosos balcones y lleno de detalles refinados, la Casa de las Artesanías donde se pueden encontrar vistosos y famosos trabajos de palma de guano, jipi, cuerno de toro, concha de mar y bordado entre muchos otros.
Campeche es un magnífico escaparate de bailables indígenas, antiguas tradiciones y sobre todo, conserva una gastronomía que merece mención aparte por su riqueza de sabor, variedad y colorido. La mayoría de los platillos locales son a base de pescado fresco y mariscos preparados magistralmente por los lugareños, como el pámpano, el huachinango, el mundialmente conocido pan de cazón y las sabrosas manitas de cangrejo.
Mas allá de sus cañones, murallas y baluartes, Campeche es costa que ofrece playas, lagunas y pueblos pesqueros, una vegetación exhuberante, vestigios mayas incomparables, música y gastronomía.



