Calkiní
Tejiendo la naturaleza y tradición campechanas
Calkiní, la garganta del sol maya, muestra en sus pueblos norteños el orgullo de su origen campechano, mezcla de bullicioso comercio y calma provinciana. En Bécal podrás encontrar los famosos sombreros de jipi, los cotizados panamás. En Nunkiní es muy interesante observar la elaboración de los tradicionales tapetes, que pasa de generación en generación trabajándola con manos y pies, además todavía se pueden apreciar las singulares viviendas de los mayas de hoy. Y en Dzitbalché -villa agrícola- y pueblitos como Tepakán, Bacabchén y Concepción, podrás disfrutar del más relajado estilo de vida campechano.
La capital municipal -Calkiní- concentra las principales fiestas: en mayo San Isidro Labrador, en octubre se festeja al Cristo de la Misericordia y en diciembre a la Virgen de la Concepción, sin olvidar la fiesta de “las 40 horas de agonía de Jesús” y sus divertidos carnavales. También en Calkiní, se encuentra la misión franciscana ascendida a monasterio en honor de San Luis de Tolosa, templo de ornamento único entre los edificios religiosos de la zona. Y como no, los tradicionales tejidos de fina palma o algodón en petates, hamacas y mecedoras.
La delicada artesanía de los tejedores te da paso a bellos espacios naturales como El Remate, un ojo de agua que se comunica con el mar por un gran canal natural, en plena Reserva de la Biosfera de Los Petenes. Una brecha de agua dulce de 8 kilómetros de longitud, un paisaje acuático-selvático espectacular que desemboca en Isla Arena, singular comunidad de pescadores, que debido a su cercanía con la reserva de la Biosfera de Celestún es posible observar al flamenco rosa de diciembre a febrero. Es un lugar para descansar y disfrutar de la gastronomía a base de pescados y mariscos; cuenta con el servicio de lanchas que recorren la costa. Un lugar único donde puedes perderte o encontrarte…
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