Candelaria
Hacia El Tigre por el río de la vida
En el corazón de la selva tropical y atravesado por el río más caudaloso de la región, al que debe su nombre, Candelaria, es uno de los destinos más prometedores para la práctica del ecoturismo de todo el Estado. Con menos de 20 años de vida conserva el sabor, la sencillez y amabilidad de las gentes de antaño para con el viajero.
Si quieres vivir una experiencia total, el río será tu mejor guía. Navegarlo en su parte baja de aguas tranquilas, entre Candelaria y Boca de Pargo, es ideal para un safari fotográfico acompañado de aves, lagartos, tortugas, manatíes; o quizás para otras actividades como kayak, ski acuático y pesca deportiva. Y si te gusta el riesgo y la aventura no debes perderte el parque municipal de Salto Grande con desniveles de hasta 6 metros, ideales para hacer rafting.
Otras visitas interesantes a los manantiales de Pedro Baranda, un humedal de 200 hectáreas rodeado de exuberante vegetación y la Laguna Misteriosa repleta de islotes y cuya isla principal, dicen los lugareños, se mueve lentamente en la dirección que sopla el viento.
Pero Candelaria también fue y es lugar de referencia para la cultura Maya. Puedes visitar las ruinas de El Tigre, una de las capitales mayas más poderosas. El Tigre, también conocido como Itzamkanak, fue capital del cacicazgo maya de Acalán.
