GASTRONOMÍA
Postres
Difíciles son los datos prehispánicos respecto a los postres, lo cierto es que durante la colonia llegaron de Europa llegaron a San francisco de Campeche complicadas recetas que rápidamente fueron simplificadas y adaptadas. Los postres son una parte exquisitamente provocativa de nuestra tierra; nada es al azar, los sabores y las consistencias están en perfecta mesura con los de las comidas que acompañarán. Jaleas y frutas en almíbar eran comunes durante los primeras décadas de la colonia. Nuevas recetas surgieron y otras tantas han desaparecieron.Comenzamos por listar los dulces de almíbar, quizá los más sencillos de preparar y los más comunes en nuestra tierra, de ciricote, parapaya, calabaza, coco, grosella, tamarindo, ciruela, nace, marañón y mango. Hoy en día estas frutas igual se preparan en alcohol resultando en una perfumado licor de sabor suave; también son la base de la extensa variedad de helados y nieves conocidos como “sorbetes”, de chicozapote, coco, elote y chocolate los más comunes; de tres leches, crema morisca, pétalos de rosa, vainilla, mantecado, cacahuate, mamey, limón, marañón y guanábana los más escogidos según la ocasión. Qué decir de las natillas y cremas, como el “bien me sabe” con su rico sabor a coco al igual que el manjar blanco o “majablanco” y los postres fritos, como los buñuelos “de aire” bañados con la espesa miel regional, una combinación sencillamente deliciosa; las torrejas hechas de plátano, las pastas de camote con coco, chicozapote o mamey; los mazapanes de pepita de calabaza, los turrones, la empanaditas rellenas de queso, de dulce o de carne molida, hechas de harina y bañadas de azúcar; lo frailes, los muéganos, los budines y los panes de elote y panetelas. En fin, el apetito se despierta, en novenas y fiestas infantiles no falta una combinación de 4 o más de estos dulces.
Nada es más imperdonable que una buena comida sin un postre, las reglas se rompen pero si de s es el platillo recurra al helado de limón, suavizará los sabores y habrá conquistado el mundo enamorando el alma de las gentes a través de las leyes del estómago, las leyes del buen comer.



